Muchas veces la rutina se apodera de nuestro trabajo diario, creando pautas de comportamiento en las que nos acomodamos, porque nos dan seguridad, aunque éstas no sean necesariamente las mejores.

Es la denominada “zona de confort”. Lo que pasa es que, cuando nos limitamos a hacer siempre lo mismo, estamos bloqueando nuestra creatividad, la posibilidad de poner en marcha nuevas ideas, nuevos proyectos, cambios que pueden ser muy positivos para nuestro trabajo, aunque nos parezcan arriesgados.

Estos consejos os pueden ayudar a salir de vuestra “zona de confort”:

Agradecimientos a: Javi Cuenca e Irene Fernández