Que el profesorado, junto con los y las técnicos de prevención, tienen un rol importantísimo en la prevención de las adicciones en el ámbito escolar, es algo indudable a día de hoy. Esto lo sabemos gracias a la significativa actividad investigadora, tanto nacional como internacional, sobre este tema.

Uno de los ámbitos que han suscitado mayor interés en los últimos tiempos, que ha provocado un avivado debate entre los círculos de relacionados con este tema en todo el mundo, es sobre quién es el agente más apropiado para llevar a cabo la función de prevenir en las aulas: el profesorado o los/as técnicos de prevención.

Mientras que en el modelo estadounidense se apuesta porque sean los técnicos quienes mayormente aplican los programas, en el contexto específico español, éstos son, en su gran mayoría, aplicados por el profesorado de los centros escolares (Gázquez et al., 2010).

¿A qué se debe este hecho? Para encontrar la respuesta debemos trasladarnos al año 1995, fecha en la que se incluye por primera vez la transversalidad de la Educación para la Salud en las escuelas, mediante la Ley Orgánica General del Sistema Educativo.

Es en esta ley donde se recoge por primera vez que ha de ser el profesorado quien ostente principalmente la responsabilidad de la prevención en adicciones en los centros educativos, donde los programas de prevención de adicciones serán dirigidos por ellos y ellas e incluidos en las actividades tanto escolares como extraescolares (Becoña, 2002; Dirección General del Plan Nacional Sobre Drogas, 2000).

Agradecemos especialmente la elaboración de este post y de la infografía a nuestra compañera Andrea Sixto Costoya

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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